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domingo, 7 de junio de 2009

¡Qué ironías!

El recién nombrado presidente del Partido de la U recibió hoy otro duro golpe: la Comisión de Ética negó la recusación contra el Presidente de la Cámara. No sólo por sus errores de redacción y gramática (igual que la pregunta del referendo reelecionista, ¿síndrome del uribismo?) sino por su carencia de fundamentos de hecho y de derecho. Es tan ingenuo y tan mal político el psicólogo Restrepo que, en menos de un mes ya ha tenido varias salidas en falso, ha cazado peleas con miembros de la bancada uribista y ha mostrado ser, un títere más de Uribe. Un títere que no está llamando a la unión sino tratando de reducir la influencia de dos de los posibles contendores políticos del Presidente: Juan Manuel Santos y Vargas Lleras. Ambos, salieron en la “gran encuesta” como punteros en el evento en que el Presidente no se lanzara a las elecciones; ambos, eran las cabezas visibles de los dos partidos más importantes de la coalición de gobierno; ambos, han tenido sus encontrones con Uribe. A diferencia de Andrés Felipe Arias, Juan Manuel Santos puede que a última hora decida armar rancho aparte y lanzarse en contravía de lo que su ex jefe le indique; es lo que ha caracterizado a Santos y es lo que muchos creen que puede terminar pasando de aprobarse la reforma a la constitución que le da vía libre a la segunda reelcción del presidente.

La estrategia de Uribe es reducir los espacios para que estos animales políticos queden sin visibilidad y en consecuencia, pierdan favorabilidad e intención de voto. En otras palabras, debilita a sus alfiles para fortalecerse él y darle vía libre a su nueva reelección. Así, con Cambio Radical intenta poner en contra de su director a gran parte de los parlamentarios y llevarlos a que rompan la unidad de sus filas; lo hizo con el famoso lambón Roy Barreras y así mismo, el representante Rodrigo Lara que está de parte de Vargas Lleras, ha cazado peleas con los desertores y con el mismo gobierno. Es una lucha de todos contra todos en la que el único posible ganador es Uribe.

Por otra parte, Juan Manuel Santos, cada vez coge más fuerza y da gala de su gran habilidad estratégica. Ha jugado todas su fichas bien: fundó el partido que más votos le dio a Uribe tanto en su primera como en su segunda elección; tuvo un Ministerio “impecable” a no ser por las atrocidades de los falsos positivos; se retiró de su cargo justo a tiempo y; ha mostrado tener agallas al declarar contra mandatarios como Correa y Chávez, punto que goza de alta favorabilidad entre los colombianos. Vargas Lleras por otro lado, no se muestra simpático ni jovial, ni intenta conseguir votos. De él se sabe que recorre el país para estar en ‘contacto’ con la gente, cuña utilizada por todos los que están en la carrera. Es cierto que la técnica de “conocer el país” y recorrerlo es una buena manera de entrar en contacto con la ciudadanía y de figurar en las noticias.

Restrepo, el novato de la política nacional, puede que por querer ayudar a agilizar el trámite del referendo reeleccionista lo haya enterrado definitivamente al recusar el presidente de la Cámara, Germán Varón. La recusación que ya se resolvió, metió al congelador la elección de los congresistas que irían a la comisión de conciliación de los textos aprobados por ambas cámaras. Para rematar, un “hábil” ciudadano decidió recusar al presidente del Senado para que éste tampoco pudiera elegir a los conciliadores, con lo que se abrió la puerta a otra demora adicional para el obstaculizado trámite de la iniciativa popular.

Así las cosas, parece ser que Restrepo, intentando cumplir todos los mandatos de su jefe podría terminar por enterrar toda posibilidad de que el uribismo se una bajo una sola bandera y de que su jefe se quede en el poder hasta 2014. Qué ironías de la vida.

Puntilla: es cierto que la contienda hasta ahora comienza pero, lo sucedido al inicio de esta semana que termina en relación con el debate programado por RCN y otros, es una falta de consideración con el elector y la ciudadanía en general. Los candidatos deben aparecer en los medios y responder interrogantes clave que pueden determinar o no la decision del ciudadano por uno u otro candidato. Es importante que los votantes lo hagan, con conocimiento de fondo de los planteamientos y propuestas de los candidatos; es apenas una condición minima de responsabilidad electoral del ciudadano. Sin embargo, en Colombia parece que esos modales democráticos o se perdieron, o nunca se tuvieron.

miércoles, 13 de mayo de 2009

¡Qué cinismo!

Leer la columna de opinión de José Obdulio en El Tiempo es un ejercicio dispendioso. No por su extensión, ni por su lenguaje soez e hipócrita, sino por que frase tras frase lo único que se limita a decir son falacias del mayor calibre recargadas de la peor agresividad. José Obdulio es el testaferro ideológico del presidente Uribe, ése presidente que ya no lee prensa ni ve noticieros pero que manda a sus secuaces a defender sus abusos y disfrazar sus embarradas. Claro ejemplo de esto es la columna publicada hoy miércoles 13 de mayo de 2009; para comenzar, el artículo osa llamarse “sí a la reelección”. Como es costumbre, introduce el tema con un sesgo que resulta peligroso y que apunta a polarizar la opinión. Véamos cómo se refiere a los no uribistas (hemos dicho en estas páginas que no se hablará de antiuribistas): “La minoría política colombiana, la secta de la antirreelección, está convencida de que la mayoría política, los reeleccionistas, somos una turbamulta de oligofrénicos y tarados.”. Se debe resaltar que los términos con que el señor Gaviria se refiere a la minoría colombiana apuntan precisamente a compararla con una “secta”; las sectas bien se sabe, sea cual se su razón, no son conocidas como una buena cualidad. Utilizar este lenguaje maquillado y mediocre envía un mensaje agresivo nada conveniente para la deliberación colectiva y el ejercicio democrático.

Sigamos adelante: para José Obdulio está claro que los que no están con Uribe necesariamente deben estar con el enemigo, esto es: las FARC. Veamos estas líneas pobremente escritas y dolorosamente leídas; así se refiere a la necesidad de no promover la nueva reelección y los motivos que tenemos para oponernos a ella: “por fin se ha encontrado al líder que ha de suceder al tirano Uribe, al guerrerista, al insensato que nos quita al Caguán, nos niega el acuerdo humanitario para canjear 'prisioneros de guerra' en manos del Estado por 'prisioneros de guerra' en manos de la guerrilla (que el Presidente, intransigente, insiste en mal llamar secuestrados); que trabaja los sábados y domingos (que son días de guardar) y pretende contradecir el mandato divino, que ellos sí sabrán respetar, de que Colombia sea, por siempre, un país mal gobernado, pobre y violento”.

Estas líneas del testaferro mediático de Uribe demuestran claramente el pensamiento retrógrada que trata de imponer el Presidente, como figura autoritaria y omnipotente que es, violando la Constitución y las leyes, los valores democráticos, éticos y políticos. Para Gaviria y Uribe, el único capaz de manejar las riendas del país es el Presidente y para ello se sirven de interpretaciones reforzadas de los hechos que se limitan a discusiones semánticas muchas veces, y otras a interpretaciones o percepciones. Es que no es sólo esta columna, también ya se ha hablado en estas páginas del libro sobre Parapolítica y de los mismos argumentos sesgados e irracionales de un personaje que se jacta de ser un “académico”; por ejemplo, afirmar que deseamos el regreso de la Zona de Distensión.

Si Gaviria fuese la mitad de lo académico que dice ser, se opondría por simple sentido común a la imposición de una reelección. Parece ser que la formación de Gaviria ha sido siempre ser un segundón, un mandadero que hace el trabajo sucio y que no recibe crédito sino huevos en la cabeza.

Ahora este personajillo de quinta, pretende lanzarse al Congreso; Con Ojos de Estudiante se pregunta: ¿quién será tan insensato como para votar por personaje tan tenebroso?

PUNTILLA: son muchos los escándalos que amenazan la popularidad de Uribe: DAS, zona franca Uribe-Moreno, falsos positivos, parapolítica, al mismo tiempo, ya comienzan a verse la cortinas de humo como la salida en falso del Dr. Ternura ex comisionado de paz Luis Carlos Restrepo al negar la existencia las chuzadas, la oferta de recompensas por información de los culpables de la chuzadas (¿ya denunciaron a José Obdulio?) y debate en el Senado ayer por la zona franca al cual Tom y Jerry no asistieron por miedo a quedar en evidencia públicamente: lamentable lamentable. El régimen tiembla y parece ser que el sol le pega en la espalda en su séptimo año de mandato.

domingo, 19 de abril de 2009

Entrevista a Antonio Barreto. Profesor Universidad de los Andes. Especialista en Derecho Constitucional

15 abril 2009

Con Ojos de Estudiante: ¿Cree usted que con la modificación a la Constitución de 1991 en términos de reelección se alteró el equilibrio de poderes?

Antonio Barreto: Con la reforma a la Constitución del artículo que permite la reelección del Presidente, sin tener en cuenta la modificación que eso introducía en el nombramiento de otras instituciones y de otras entidades de control; claro, afectó el balance de poderes. Una reforma seria y comprensiva de la figura presidencial y de la reelección debería tener en cuenta todos estos impactos en los organismos de control, la banca central y la elección de magistrados. Debería tener en cuenta pero, simplemente no se tuvo en cuenta luego, sí creo que afectó de manera significativa el balance de poderes y eso uno lo ve hoy.

COE: esa modificación fue demandada posteriormente y en la sentencia, la Corte, creo que no se ocupó de los temas importantes. Como decir que debía revisar a fondo la Constitución por parte del Congreso. A mí me parece que a la Corte le faltó empuje no sólo para decir que la modificación a la Constitución era válida sólo por una vez, también una clara alteración de los poderes y para alertar un peligro inminente para la democracia.

AB: Sí. Digamos que la Corte ha tenido dos grandes oportunidades para pronunciarse sobre esto. La que usted se refiere es muy tardía y se dio por otro fenómeno. Entró por el fenómeno de la Yidispolítica. Entonces, la Corte allí ya tenía otras ocupaciones y preocupaciones políticas presentes. Eso debió haber sido materia de esa primera sentencia que avala la moficiación. Lo que pasa es que la Corte tiene una restricción y no puede analizar de fondo, en principio, este tipo de modificaciones a la Constitución; ahí tiene que hacer un análisis de forma. Ahora, la Corte de todas maneras vía el análisis de las competencias que tiene el Congreso para hacer esa modificación ha entrado a hacer elucubraciones de fondo. Pero eso es una crítica que incluso, al interior de la misma Corte ha tenido gran contradicción. Por ejemplo, Sierra Porto, que es el magistrado más antiguo y el constitucionalista de mayor connotación entre ellos, él piensa y lo coloca en su salvamiento de voto, que la Corte no tiene por qué pronunciarse sino sólo en asuntos de forma respecto a las reformas constitucionales.

COE: Claro, porque puede desvariar y puede irse por el lado más político que jurídico.

AB: Exacto, entonces la Corte simplemente se limitó a decir que no sustituía la Constitución, ésa modificación. Haber dicho eso ya fue muy avanzado para lo que se esperaba desde muchos, que dijera. Esos muchos decían que solamente se iba a limitar al análisis de forma. Entonces pensar que la Corte hubiera llegado a decir cosas como esas; que se alteraba el balance de poder no estaba en la mente de muchos porque la Corte hasta ahora estaba avanzando otra tésis política muy avanzada que era: nosotros podemos controlar políticamente al Congreso incluso cuando modifica la Constitución analizando los vicios de competencia.

COE: de aprobarse otra vez la modificación a la Constitución que permita una nueva reelección, ya vimos que ayer se radicó el proyecto de acto legislativa, ¿Qué consecuencias de fondo tendría? Ahí sí tendría que decir la Corte ‘esta vaina no va’, o el Congreso mismo debería decir esto tiene que ir de la mano, digamos, de un estudio muy serio y muy estructurado que tenga en cuenta todos los niveles y todas sus consecuencias porque es en todos los niveles que se verá su impacto.

AB: Claro, claro. Pues en la práctica, si se acepta esta modificación nuevamente sin contemplar el impacto que ello tiene en los organismos de control, en nombramiento de altos funcionarios del Estado, sería nefasto. Mucho más grave de lo que tenemos hoy día. Ahora bien, ¿qué es lo que puede decir el Congreso, qué es lo que puede decir la Corte? El Congreso en principio debe leer a la Corte Constitucional, y la Corte lo que ha dicho hasta ahora es, claramente, que una sola reelección del Presidente no sustituye la Constitución. Lo que dijo fue, una.

COE: Dos ya cambia el panorama…

AB: Dos cambia completamente el panorama, diría yo. Eso tiene un contraargumento fuerte también y que uno no puede desestimar. Y es que varios de la Corte lo han insinuado en las entrevistas…

COE: Como Pinilla…

AB: Como Pinilla, han insinuado que la voz del pueblo es el constituyente primario y que por lo tanto la modificación es viable. Entonces, tenemos esas dos orillas con varios argumentos porque hay más de uno de otro lado. Pero que aquí constitucionalmente está esto para ser debatido, ahora bien, independientemente de los argumentos jurídicos que se enarbolen y se pongan sobre la mesa, aquí ya todos sabemos de qué se está hablando y ya sabemos para dónde vamos.

COE: Ya todas las vías están copadas: el referendo sobre la mesa pero que es probable que lo retiren, con el llamado a indagatoria de Giraldo…

AB: Muy cuestionado y muy salpicado. Con el llamado a indagatoria es un dictamen de fallecimiento. Pero, en este país desafortunadamente hemos visto esperpentos entonces, uno tampoco puede descuidar que el referendo siga su camino. Como está, está súper salpicado y es por eso que sacaron este nuevo salvavidas.

COE: Antonio, ¿cómo blindar a la Corte Constitucional de politiquería?

AB: Esa pregunta es, desde un punto de vista de Estado, de Estadista, usted tiene que tener en cuenta de todas maneras que la Corte Constitucional hace política. Lo que pasa es que no puede hacer política partidista. Ni tampoco que esté siempre en connivencia con el Presidente de turno. Eso es lo que uno como Estadista debe tener en cuenta: por una parte no se trata de aislarlos completamente de la política porque digamos, ese esquema de hecho ya lo tuvo Colombia desde el plebiscito de 1957 a la Constitución de 1991, ellos se nombraban por cooptación. Era una cooptación plena: ellos mismos seleccionaban las listas de elegibles y ellos mismos votaban por esa lista. Entonces, entre nosotros magistrados armamos la lista y entre nosotros votamos para ver quién nos sucede. Eso blindaba completamente a la magistratura de cualquier avance que pudiera tener la política.

COE: Pero eso terminó creando una especie de mafia…

AB: Creó lo que muchos denominaron una aristocracia. Y por la manera como fue iniciado, también es algo falaz decir, aunque algunos lo sostienen pero yo no estoy de acuerdo, que estaba completamente blindada de la política porque la Corte Suprema también debía respetar la regla frentenacionalista de mitad conservadores mitad liberales. Entonces allí también habían puestos mitad conservadores mitad liberales. Por la puerta de atrás también entró la influencia política.

COE: ¿Qué tan malo sería volver a un sistema de cooptación?

AB: Yo no estaría de acuerdo con un sistema de cooptación plena. Yo sí creo que debe haber algún impacto o injerencia de la política. Pero, en el fondo lo más conveniente es combinar el eje de control político con el eje de control meritocrático. Y creo que eso es lo que en estas últimas dinámicas de selección de magistrados, Corte Constitucional y Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, es donde se ha visto que el eje de la meritocracia ha venido a relegarse a un segundo plano y eso no puede relegarse a un segundo plano. Entonces hay que mirar esquemas, y por eso le digo que esta discusión es súper amplia es para que uno dictara una materia seis meses, para ver qué esquemas. Yo creo, Santiago, que incluso tres ejes. Un eje, es el eje de lo democrático. Es decir, que tengan alguna sostenibilidad democrática. El segundo es el eje de control político. Es que los políticos, la clase política también tengan algún tipo de acicate en esos magistrados. Finalmente son los altos funcionarios que los van a controlar a ellos. El tercer eje es el meritocrático y es, que tengamos gente competente.

COE: Que es lo que en este momento se pone en tela de juicio…

AB: En la Corte Constitucional lo que está en tela de juicio es si los nuevos magistrados son competentes o no, uno. Pero dos, también lo que está cuestionado es si son fácilmente influenciables a las veleidades políticas del gobernante de turno. Ahí está el eje de control político: qué tanta autonomía tiene.

COE: Recientemente salió un artículo de Uprimny en el que señalaba que los jueces debían ser ingratos para con sus electores. Digamos que esa sería la ingratitud que estaría en tela de juicio con estos nombramientos…

AB: Claro, y esto se ha visto. Está la anécdota de Roosevelt que le preguntan cuáles son sus mayores fallas en el gobierno y él dice que sus mayores fallas fueron haber nominados a los magistrados que nominé para la Corte Suprema de Justicia quienes luego le dieron la espalda y fallaron en contra de él varias cosas.

COE: Antonio, en cuanto al proyecto de ley que se presentó que propone la reelección indefinida de alcaldes y gobernadores, ¿usted cree que está en peligro la democracia colombiana?

AB: Pues a mí la figura de reelección indefinida no me gusta personalmente. No hay una presión para que haya cambios en los gobernantes, haya transición y por lo tanto una modificación y una dinámica en donde varios aspiren y otros nuevos que surgen también puedan aspirar a lo mismo.

COE: Sobretodo en pueblo alejados… Eso tiende a crear los llamados ‘caciques’.

AB: Si usted mira la historia de nuestro país está llena de caciquismos. Está llena de los señores feudales locales. Entonces una regla como ésta facilita justamente, que ellos sigan predominando. Yo sí prefiero instituciones que den nuevos aires. La reelección indefinida no da. Yo simpatizaría con una reelección nada más, sólo una. Es decir, el esquema de que usted gobierne una vez y luego le den otro gobierno en donde el pueblo pueda manifestar su castigo al gobernante por haber gobernado mal, entonces no lo reeligen o su premio al gobernante por qué gobernó bien. A mí me gusta, me parece un buen esquema.

COE: Eso es un buen incentivo, ¿no?

AB: Es un buen incentivo pero máximo dos. De ahí en adelante….

COE: Indefinida es irresponsable….

AB: Indefinida es súper irresponsable porque es un incentivo institucional nocivo para que el mismo gobernante haga todas las movidas posibles para seguir perpetuándose. Él es el que tiene el poder, no uno. Ése es el punto.

COE: Es una clara desventaja para los otros. Es un juego que está desbalanceado. Antonio, ¿cómo hacerle entender a la gente la importancia de la Corte Constitucional y de la protección de la misma?

AB: Esa es una magnífica pregunta. Yo creo que ese es uno de los cambios enormes entre la Constitución de 1886 y la de 1991. EN la de 91 por lo menos, ya varios se empezaron a preguntarse “bueno y ¿Quiénes son esos nueve que comienzan a tener tanto poder, o modifican o tumban reformas tributarias?”. Yo creo que sí es importante que la gente se sensibilice en cuanto a lo que hace la Corte. ¿Cómo? Que es su pregunta… pues digamos la tutela ha ayudado mucho. La tutela ha tenido una labor pedagógica a lo largo y ancho del país, la gente más o menos tiene conocimiento de lo que es la tutela y eso es un modo de responder a su pregunta: con mecanismos que se acerquen más al pueblo. ¿Cuáles? La acción de tutela por ejemplo. Otros, de todas manera para que la gente sepa la importancia son los debates, opinión, cada vez más volver lo que diga la Corte un debate público en donde la gente pueda decir en qué está de acuerdo y desacuerdo.

COE: Como por ejemplo las audiencias públicas que propuso Elección Visible… ¿Esas audiencias públicas se podrían volver requisito para la elección de magistrados?

AB: Pues ojalá se pensara en un procedimiento en donde la gente tuviera voz y ese procedimiento fuera obligatorio. Ciertos pasos, que sean incluso para que la gente sólo sepa, no espacios de veto.

COE: Que no sea un obstáculo digamos…

AB: Exacto. Que sea obligatorio que se llevan a cabo. Yo creo que eso podría ser una buena idea. Elección Visible es una buena iniciativa pero yo creo que amerita un estudio particular para que se dé cuenta la gente que lo que hizo Elección Visible pues fue, muy buena voluntad pero por ser la primera vez no tuvo mucho impacto y eso le conviene a los políticos.

COE: Sobretodo que, tal vez en la última elección los candidatos a magistrados no tenían ninguna esperanza de nada porque ya sabían que hacían parte de las llamadas “ternas de uno”, y ya sabían cuales eran los elegidos. Entonces llegaron y hablaron dos minutos y chao. Creo que ni siquiera fue televisada.

AB: No, no fue televisada. Incluso Valdivieso manifestó su desacuerdo por que parece que las balotas de votación que pasaron sólo tenían un nombre. Es decir, era tan irrespetuoso, tan teledirigido y amañado el procedimiento que no les pasaron la balota con tres nombres sino sólo uno.

lunes, 16 de marzo de 2009

Parapolítica: verdades y mentiras.

El libro-respuesta que afanosamente publicó (septiembre 2008) el Gobierno central en cabeza de el ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria está plagado de ataques personales, argumentos sesgados y un dogmatismo que difícilmente se puede comprender (Claro está, no deberiamos asombrarnos pues es la misma táctica utilizada por el propio Uribe para estigmatizar y polarizar la opinión). José Obdulio tiene la arrogante costumbre de considerar a su interlocutor como un incapaz mental que nada puede opinar, argumentar o mejor aún, comprobar. Basta con leer las primeras cincuenta páginas del libro para darse cuenta del afán del Presidente por “desenlodar” a sus amigos parapolíticos que hoy por hoy, gracias a los informes de Arco Iris que han servido a la justicia en cabeza de la Fiscalía, reposan en La Picota y la Modelo.

José Obdulio comienza recordando a todos los miembros de Arco Iris como si fueran guerrilleros activos hoy. Todos ellos, -los que pertenecieron en su momento al ELN- fueron objeto de amnistías e indultos que vinieron de la mano con el proceso de paz de finales de los ochenta y que en todo caso, no tiene sentido reavivar esos debates pues no alimenta en nada el ambiente de paz que deberia primar y por el contrario, genera odios infundados e intolerancia frente a l. No se puede desconocer su antecedente histórico pues, hace parte de la memoria colectiva. Lo que no se debe es, tachar de ilegítimos o ilegales los datos presentados por Arco Iris por el pasado de sus miembros. Que el que los publique sea un exguerrillero no significa que sean menos ciertos. No es difícil esculcar en las vidas tanto de Uribe como del mismo José Obdulio para encontrar hechos deshonrosos: Uribe y su padre aparecieron en informes de la DEA a principios de los noventa como narcotraficantes, y el segundo, tristemente célebre conocido como primo del extinto rey narco Pablo Escobar. Así que, José Obdulio, a mirar por el retrovisor de otro por que si miramos por el tuyo, nos va de lo peor.

Por otra parte, los argumentos esgrimidos por Gaviria no desvirtúan los movimientos electorales atípicos que presentaron los amigos del gobierno gracias a la ayuda de los paramilitares: lo único que se limita a argumentar es que en una democracia se supone que de unas elecciones a otras, los resultados “terminen siendo atípicos” (Arguye que lo preocupante sería que no fueran atípicos los resultados). Lo que no se tomó la molestia de hacer el ex asesor presidencial –en parte por estar odiando con todas sus fuerzas a Claudia López y atacandola personalmente por su manera de pensar- fue cotejar esas cifras, con las obtenidas en años anteriores sumándole, el hecho de si fueron o no a hacer campaña a esos lugares y no limitándose a argumentar que fueron "impulsados" por estar del lado del candidato Uribe. No se imagina uno por ejemplo, que el Gordo García ande por ahí haciendo campaña en pequeños caseríos de Córdoba.

José Obdulio es una creación mediática como lo afirmó el Senador Benedetti en la Revista Semana del domingo 15 de Marzo, pero además, es una personalidad vacía que no ve más allá de sus propios dogmas y paradigmas. José Obdulio está empeñado en imaginar un país sin la Constitución del 91, que para él, es una desgracia. Tan sólo éste antecedente ya nos debería dar a los colombianos una razón de fondo para replantearnos la idea que tenemos de este personajillo infame. José Obdulio se estanca en sus propios debates semánticos que a nadie interesa, es tan creído y falaz que las palabras que salen de su boca están predeterminadas a hacer un ataque personal, mentiroso y caprichoso y no a desvirtuar los argumentos de fondo.

Lo que más nos debería sorprender a los colombianos, es la peligrosa cercanía que dicen, tenía con el Presidente Uribe. Además de no ser servidor público, razón por la cual un magistrado –ante los ataques y arremetidas contra la CSJ atinadamente no ‘respondió’ a sus ataques porque no gozaba de ningún fuero- ignoró sus palabras, el ex asesor presidencial podía salir a maldecir e insultar a quien se le pasara por el lado sin consideración alguna y sin que nadie lo sancionara por sus posibles intromisiones en asuntos que no son de su "competencia", ni incumbencia.

Demos gracias (¿?) a Uribe por haberlo ‘sacado’ del staff de su despacho. Sin embargo, no podemos olvidar a este prepotente, infame y caricaturesco personaje pues de seguro, nos va a causar muchos dolores de cabeza en el futuro próximo. Se dice, que podría ir al Senado por el nuevo partido uribista que está por formarse. No obstante, también existe el grave peligro de que este insensato dogmático llegue a formar parte de la Honorable e irrespetada –por Uribe- Corte Constitucional. De llegarse a dar la trágica segunda posibilidad, estaríamos en grave peligro no sólo de ver de nuevo un Estado liderado por la Iglesia católica, sino un Estado ya no social de derecho, sino de derecha.

domingo, 1 de marzo de 2009

La cortina de humo

Las recientes salidas en falso del ‘asesor’ presidencial muestran el afán de la Casa de Nariño por desviar la atención de la opinión pública sobre las muy serias y graves faltas que se han cometido por y dentro del DAS. Los últimos dos días Gaviria ha aparecido en todo tipo de entrevistas y debates tanto televisados como radiodifundidos; la primera de ellas una penosa –menos mal que fue corta- intervención en los medios de comunicación en la que se enredó con sus propias palabras tratando de echarle la culpa al director de la revista Semana por la publicación de las interceptaciones ilegales

El debate sobre la publicación de las grabaciones tiene varias posturas, una de ellas, la que sostiene el ‘asesor’ presidencial señala que una de las formas de comisión del delito que se configura en el tipo penal 192 que establece que “si el autor de la conducta –ilícitamente conocer una comunicación privada- revela el contenido de la comunicación, o la emplea en provecho propio o ajeno o con perjuicio de otro” incurre en una falta que interesa al derecho penal. Es decir, Semana estaría –según la tesis de José Obdulio- cometiendo un delito al publicar el contenido de las interceptaciones ilegales realizadas por el DAS. Es un debate perfectamente discutible que sin duda va a entrar en tensión con la libertad de información, la protección de las fuentes y el derecho de los medios a informar debidamente los hechos que lesionan el Estado social de derecho.

El hecho es que no se puede ahora centrar el debate en deslegitimar el mensajero para olvidarse del tema de fondo: la grave situación del DAS. que corre el peligro de desaparecer prontamente pues ha demostrado en los últimos años ser un nido de ratas que utilizan los mecanismos de inteligencia a favor de intereses oscuros y particulares. Sin duda las declaraciones y los ataques de José Obdulio –que han tocado hasta la Corte Suprema de Justicia- muestran un afán por minimizar el problema a sabiendas que es una salpicada directa al Despacho presidencial. No podemos olvidar que el DAS depende directamente de el Presidente de la República y en ése sentido, es difícil creer que no se sabe lo que pasa al interior del organismo. Más aún cuando en los últimos años se han cambiado ya 3 directores, uno de los cuales está tras las rejas por poner a disposición de éstos el DAS y que debe recordarse bien, fue nombrado por el Presidente quien califico como "un buen muchacho".

Una vez más se muestran los malos hábitos políticos y autoritarios del Presidente al tratar de minimizar los problemas gravísimos que se presentan en el país en vez de ponerles el pecho y aceptar su responsabilidad. Ya una vez dijo que a la oposición en Colombia se le hacían seguimientos e inteligencia militar para saber en dónde andaban, con quién y para qué. Lo anterior, claros síntomas de que el espíritu demócrata del Presidente parece haberse diluido con el paso del tiempo; probando una vez que la permanencia en el poder lo único que hace es alimentar el deseo de permanencia siempre deslegitimando a la oposicion, haciendo ataques personales y desobligante y en consecuencia polarizando a la opinión pública en un pais donde la tolerancia politica cada vez es mas reducida.

El Presidente debería concentrarse en solucionar los problemas de fondo que más lo aquejan y no tratar de ocultar los síntomas de una enfermedad grave debajo del colchón. Puede que esos síntomas de una enfermedad grave se conviertan en la muerte del Estado social de derecho como lo conocemos y la bienvenida a un régimen totalitario. Jose Obdulio ha demostrado ser un personajillo que esta dispuesto a enfrentarse a quien sea con tal de esconder las fallas graves del Presidente y su staff. Jose Obdulio Es una cortina de humo.